El vínculo de Michael Jackson con el Fulham, ¿maldición o casualidad?


Craven Cottage, estadio del Fulham y patrimonio futbolístico de la humanidad, comenzó su sorprendente relación con el Rey del Pop un 10 de abril de 1999. ¿Cómo es posible que el mismísimo Michael Jackson tenga relación con el fútbol modesto? Un club que militaba en la segunda división –aunque en primera posición y con opciones serias de ascenso– recibía al artista más idolatrado del momento.

Quizá el encanto del mítico campo, a la orilla del Támesis y su estilo old school de arquitectura clásica, cautivó al artista (pensarían algunos). La realidad es que a Michael no le apasionaba el fútbol. Pero ese día paseó por el césped, junto al dueño del Fulham, Mohamed Al-Fayed, que lo invitó con privilegio a un partido de Championship.

 

‘The King of Pop’, junto a su amigo Al-Fayed, viviendo desde dentro un partido de la segunda división inglesa (Back Page Images)

Presidente y artista tenían buena relación. por lo que el egipcio abrió las puertas del Craven Cottage al Rey del Pop en un Fulham-Wigan, que ganarían los locales por dos a cero. Kevin Keegan, leyenda del fútbol anglosajón, reconoció que Michael «parecía más interesado en una fotografía del estadio donde aparecían aficionados en 1920, con los mismos sombreros que el suyo». Se juntaron la inexistente pasión del estadounidense por el deporte y la poca emoción del partido.

Parecía ser un partido más. Qué iban a saber los aficionados de que la cosa acabaría en algo mucho más simbólico. En el año 2011, Al-Fayed decidió construir una estatua del ya fallecido artista. El origen de una maldición que duró 4 años.

 

Una estatua maldita

En 2011, Al-Fayed decidió erigir un homenaje de más de 2 metros de altura. Y en las inmediaciones del estadio. Una estatua del Rey del Pop en Craven Cottage, algo que los aficionados no entendieron. «Somos el hazmerreír. Michael Jackson no tiene nada que ver con el fútbol. Parece una broma del Día de los Inocentes», eran algunos de los comentarios de la hinchada.

 

El tributo a Michael Jackson en el exterior del estadio (Reuters)

La justificación del tributo era simplemente por la amistad que Al-Fayed mantuvo con él. «Fue un ejemplo para todos. Si algunos aficionados no aprecian un regalo así pueden irse al infierno», sentenció en su defensa. Poco duró la estatua. En 2013, un nuevo propietario se hizo cargo del club y mandó retirarla. Adiós polémica. Aunque lo peor estaba por venir…

Meses después, en esa misma temporada el Fulham se despediría de la primera divisón tras 13 años consecutivos manteniéndose sin disgustos. En decimonovena posición, el conjunto inglés descendió a la Championship. Muchos hablaban de maldición, y el primero en hacerlo fue el exdueño del club.

Esa estatua era un talismán. La suerte que traía fue eliminada y ahora el Fulham deberá pagar el precio – Al-Fayed

Desde 2014, el Fulham fue incapaz de volver a la Premier. La estatua acabó en el Museo Nacional del Fútbol de Manchester, y la maldición perduró hasta que en la campaña 2017/18 consiguió el ansiado regreso vía playoffs. El Thriller llegó a su fin. Craven Cottage vuelve a recibir a los gigantes del football. Pero no permitirá más estatuas en sus alrededores… por el bien del club.

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