Top 10: Pelochos peloteros


Un tipo con pelo afro siempre cae bien. Si además juega al fútbol tiene un plus. Y ahora con lo retro de moda, mola ver pelucas naturales en un terreno de juego. No son muchos los que se atreven a competir con menos aerodinámica en la cabeza, pero resulta admirable que muchos de los cracks de antaño y del ahora sean pelochos. ¡Larga vida a los melenudos! Aquí el TOP 10 de los mejores para Libre Directo ®:


10. Coloccini

El central argentino siempre fue el cromo que todos teníamos repetido. Alavés, Villarreal, Atleti o Deportivo disfrutaron de su jerarquía defensiva y esos rizos al viento. En Newcastle fue capitán y jugó casi 300 partidos. A todos nos gustaba pronunciar su nombre.

Coloccini, líder de la zaga en el Newcastle desde 2007 hasta 2016 (AP)

 

9. Assou-Ekotto

Lo mismo se hacía trenzas en la jornada tres que presentaba un look afro en la seis. Ganó una Copa Intertoto con el Lens francés en 2005, maduró futbolísticamente en el Tottenham y ha disputado dos mundiales con Camerún. Su pelo también da para trofeo.

¿Assou-Ekotto o Actor Secundario Bob en Los Simpson? (Getty)

 

8. Witsel

Alex es un tipo ganador y trotamundos. Debutó con 17 años con el Standart Lieja belga, allí llenó sus vitrinas. De puntillas pasó por Benfica y acabó en el Zenit. Ahora en el Borussia, con su reciente medalla de bronce del último mundial, sigue presumiendo de tener el afro más compacto del planeta tierra. Como el que poda un arbusto.

Feliz en el Borussia Dortmund, y fiel a su pelo uniforme (Bundesliga)

 

7. Fellaini

Junto a Witsel forma el ‘Zipi y Zape’ de pelochos peloteros. También belga, también centrocampista, pero con más agallas para cambios drásticos. Se ha rapado en varias ocasiones, no termina de quedarle bien. Muchos piensan que su casco natural tiene mucho que ver con su talento para rematar de cabeza.

Fellaini sin sus rizos es como Cristiano sin 2 kg de gomina. Algo incompatible (Zimbio)

 

6. David Luiz

¿Os habéis imaginado alguna vez a David Luiz calvo? No lo hagáis. Sin su melena perdería la intensidad que pone en cada balón. Sintiéndolo mucho por Willian, Marcelo o Dante, el brasileño afro número uno no podía ser otro que el central del Chelsea.

Para un narrador nunca fue tan fácil saber quien conduce la pelota. Sus pelos y muñequeras forman parte de él (Getty)

 

5. Alexi Lalas

El jugador estadounidense más simbólico de los noventa. Un seguro de garantías en defensa, 96 veces internacional, dos mundiales disputados y… ¡guitarrista y vocalista en una banda de rock! Ah, también fue presidente de Los Ángeles Galaxy. El fichaje de Beckham tiene su firma. Curioso currículum, aunque su look gamberro se lleva la palma.

Alexi Lalas, icono del fútbol de EEUU en los noventa  (Getty)

 

4. Leonardo Cuéllar

Leyenda del Pumas mexicano, por algo lo apodaban ‘León de la Metro’. Su frondosa melena y la barba poblada le daban ese toque hippie que causaba furor en los setenta. Dueño del medio campo de México en el Mundial 78′, pero alérgico a los peluqueros. Su clase era equiparable a la cantidad de pelaje que soportaba sobre su cabeza. Que ya es decir.

El mexicano fue icono de México, por su fútbol y por su frondoso pelo (Zimbio)

 

3. Paul Breitner

Ganador de una Eurocopa y un Mundial con Alemania Occidental en los setenta. Un clásico todocampista germano que maravilló en el Bayern Munich, Real Madrid y Eintracht Braunschweig. No es ninguna casualidad que lo llamaran ‘El Afro del Fútbol’. Poco se habla de su bigote hulkhoganiano.

Menuda pinta de motorista de Texas tenía Paul. Un histórico del fútbol alemán (Getty)

 

2- ‘El Pibe’ Valderrama

Injusto es cuando la gente te recuerda por cómo te palparon las partes nobles siendo jugador del Valladolid. Míchel quiso infravalorar su carrera. Un diez de los que ya no quedan, leyenda de la Selección Colombia. Él invento las pelucas. Aún hay gente que duda de la veracidad de la suya.

Carlos Valderrama, los rizos que representaban a un país (Getty)

 

1. Maradona

Un ‘D10S’ para muchos, pero también era ‘El Pelusa’ por razones obvias. Nunca se entenderá del todo cómo un tipo de 1’65 metros de altura, un 39 de pie y un desordenado pelo pudo dominar el fútbol durante años. Tocado por una varita. El pelocho más influyente de la historia.

El Diego jugando para Boca Juniors. Ver sus rizos en carrera y el balón pegadito al pie era una combinación poética (Zimbio)

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