TOP 10: Goles maradonianos


Goles de videoconsola. Los que siempre se sueñan y solo unos cuantos se atreven a intentar. Lo patentó Diego Armando Maradona una tarde de 1986, ante cientos de miles en el Estadio Azteca de México. La banda sonora la puso Victor Hugo Morales, que lloró mientras narraba. O narró mientras lloraba. El gol de todos lo tiempos no se cuenta todos los días. Es darle al play y la piel de gallina.

Respetando los derechos de autor del astro argentino que conquistó México con la albiceleste y al aficionado terrenal con su prodigiosa zurda, la Revista Libre Directo® reúne otros diez goles ‘maradonianos que no pueden caer en el olvido.

10. Cesc Fábregas

La técnica forjada en La Masía la sufrieron los defensores del Tottenham en 2009. El Cesc del Arsenal era muy bueno y nadie mejor que él para saberlo. Le bastaron seis toques para recorrer 50 metros y marcar el que considera mejor gol de su carrera. Esa confianza de ser capitán gunner a los 21 añitos.


9. Carlitos Tévez

A un jugador como el ‘Apache’ no puedes dejarle metros por delante porque cuando conduce, lo hace cabalgando, imparable, sin importarle lo que se cruce por su camino. Al Juventus Stadium solo le quedó levantarse y aplaudir. Ni rastro del Parma, cuyo portero prefirió no moverse. No quiso estropear la obra.


8. Andreas Ganqvist

En España aún arrastraba la resaca de la Eurocopa 2008 cuando en Holanda, un central sueco del Groningen rindió homenaje a Beckenbauer y la clavó en la escuadra. Caían como moscas los defensores del Utrecht, que dejaron una autopista pensando que el único trabajo de Granqvist era despejar balones. Y vaya si estaban equivocados.


7. Gareth Bale

Ni Maicon, ni Zanetti en carrera, ni Walter Samuel al corte. Ninguno pudo frenar al Expreso de Gales en su viaje box to box hacia la portería del Inter. Era una noche de Champions cualquiera, en la que Bale marcó un hat-trick y se presentó al mundo. Ahí supimos que en atletismo también hubiera tenido su hueco.


6. Hatem Ben Arfa

Aquel Ben Arfa en ebullición era una delicia técnica. Disciplina cuestionable, pero talento en cascada. Con el Newcastle firmó un gol de genio ante el Bolton. Control orientado de tacón y carrerón en línea recta sorteando rivales. Lo mejor es que no fue la última vez, pues en Niza también se le vio bailar con el balón. Oh là là, Hatem!


5. Neymar

El tercer Premio Puskás de la historia, superando a la mítica chilena de Rooney en el derbi de Manchester. En 2011 se empezaba a hablar de un niño con cresta que hacía malabares con el Santos FC y lo que la daba la gana con las defensas de la liga. Ante el Flamengo y con pared incluida, hizo una demostración del joga bonito más puro. Oda al fútbol de calle.


4. George Weah

El primer y único balón de oro africano de la historia firmó en su etapa de reinado en Milán un gol antológico. Si buscas el ejemplo perfecto de potencia en conducción, es exactamente lo que le hizo en el último minuto al Verona. El narrador solo pudo describirlo en una palabra: ¡¡W-E-A-H!!


3. ‘Mágico’ González

Sólo alguien de cualidades sobrehumanas puede tener ese apodo. El salvadoreño escribió contra el Barça una obra picaresca en el campeonato liguero de 1984. El año en que el propio Maradona se deshacía en elogios: «¿Si me considero el mejor del mundo? No, ese es un salvadoreño, juega en el Cádiz y se llama Mágico González».


2. Ronaldo Nazário

Ronaldo Nazario hizo el Camino de Santiago en 34 zancadas y 11 segundos. Pasan los años y aún muchos miembros de aquel Compostela siguen preguntándose cómo fue imposible pararle. Agarrones, codazos, empujones… «Pensaba que se caería de todas las faltas que le hacían», dijo el portero que lo sufrió. Tras eso vendrían dos balones de oro, por inercia.


1. Leo Messi

¿Esperabas llegar al número uno y no encontrar la caricatura del ‘Gol del Siglo’? El zig-zag de Messi ante el Getafe (Copa del Rey, año 2007) fue una teletransportación al Estadio Azteca. Un recorte y un caño para zafarse de dos y comenzar el cambio de ritmo. La condujo cosida al pie, recortó por fuera, luego por dentro, tiró a defensas, tendió al portero y finalizó con su pierna menos buena. Desde entonces, el gol ‘messiniano’ también tiene copyright.

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