Parma FC, una muerte lenta y silenciosa


De segunda división a campeón de la Recopa de Europa en tres años. De equipo modesto a grande del continente en un suspiro. En sus filas, jugadores legendarios como Buffon, Canavaro, Hernán Crespo, Zola o Thuram. El Parma FC es historia del calcio noventero por sus logros, por los que vistieron su camiseta y, desgraciadamente, por el trágico final. La desaparición.

Un club de clase baja como el Parma, en la zona norte de Italia, deambulaba por la Serie C y Serie B hasta que le llegó el punto de inflexión. La empresa local Parmalat, dedicada a los productos lácteos, se unió al club para terminar siendo su impulso económico. El equipo parmesano ascendió a la Serie A en 1989 y en su primera temporada en la élite alcanzaron un meritorio sexto puesto. Clasificados para la Copa de la UEFA a las primeras de cambio. No se podía pedir más.

Y al año siguiente vino el primero de los ocho títulos. La Coppa Italia cayó en manos del novato Parma ganando en la final a la Juventus. Al año siguiente, llegaría el debut en la Recopa, el extinto trofeo que enfrentaba a los ganadores de copa de cada país europeo. Lo conquistarían en 1993 para consumar el primer gran baño de euforia en Europa.

La Supercopa de Europa, meses después, fue el tercer título en tres años. En la campaña 1993/94, Zola se unió a la expedición como apuesta de talento y los parmesanos consiguieron por segunda vez consecutiva plantarse en la final de la Recopa, pero el Arsenal acabó alzándose como campeón. La cumbre se alcanzaría en el año posterior, cuando llegó la primera Copa de la UEFA derrotando en una final a doble partido a la mismísima Juventus de Roberto Baggio.

Buffon debutó en la Serie A con tan solo 17 años (Getty)

Un título detrás de otro, con cambios de proyecto inclusive. Cinco años atrás era un club inexperto que conocía por primera vez la máxima categoría. La ascensión fue heroica y cada vez se invertían más millones en fichajes. Paradójicamente, vinieron tres temporadas de sequía, a pesar del estreno en los banquillos de un futuro técnico de éxito como Carlo Ancelotti. En 1996, no obstante, se quedaron a tan solo dos puntos de ganar el Scudetto a la Juve y consiguieron jugar la Champions League como premio, aunque en fase de grupos tuvieran que despedirse.

Con el relevo de Carletto, Alberto Malesani, retornaron los éxitos. La Copa de la UEFA volvía a las vitrinas en el curso 1998/99, con un equipo repleto de nombres conocidos. Un jovencísimo Buffon bajo palos, el liderazgo de Cannavaro en la zaga, la contundencia de Lilian Thuram, la sutileza técnica de ‘La Brujita’ Verón  y esa voracidad goleadora de Hernán Crespo. A los ya presentes Dino Baggio, Chiesa o Asprilla se unieron estas piezas para formar una plantilla de máximo nivel. Y en 2002 llegaría otra Coppa Italia para cerrar el círculo.

Cuánto de más tuvieron que celebrar los aficionados gialloblu, de saber que aquel trofeo iba a ser el último. El fin se acercaba silenciosamente, con la firma de Parmalat.

Una grave estafa, el origen del fin

Parmalat había rebosado sus cuentas a costa del disfrute de Calisto Tanzi, su fundador. A golpe de talonario fue fichando a estrellas o jóvenes con pintas de serlo. Incluso Hristo Stoichkov aterrizó en Parma en 1995 con su reciente balón de oro y se marchó meses después sin haberse adaptado. No cualquier equipo podía costearse a la estrella del momento. El imperio de Tanzi sí, hasta que la burbuja explotó.

La vida del Parma FC comenzó a perder fuelle a partir de 2003 con la quiebra de la empresa que lo sostenía. Parmalat se declaró en bancarrota, con una deuda de más de 15.000 millones de euros. Fondos desviados a cuentas en las Islas Caimán, empresas fantasma para ocultar ganancias y una investigación policial que claudicó en una condena: 18 años de cárcel por corrupción para Calisto Tanzi.

De manera progresiva, y con el club en otras manos, el varapalo llegó el 22 de junio del 2015. El Parma FC dejó de existir oficialmente. Con impagos a futbolistas y un déficit económico irreparable para permanecer en la Serie A, desapareció para refundarse con otro nombre, Parma Calcio 1903, y empezar de cero desde la Serie D. Ahora vuelve a codearse en primera división, conscientes de que hicieron historia en los últimos resquicios del siglo XX.

Parma FC, in memoriam.

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