Mundial femenino: la semilla del cambio (1999)


La primera vez. Tres palabras que imponen, ilusionan y marcan. En 1999 lo fue para el fútbol femenino. Aquel mundial celebrado en Estados Unidos supondría un hito, todavía sin igualar. El Estadio Rose Bowl reunió a 90.185 personas para ver la final entre estadounidenses y la selección de China. El partido con más espectadores en la historia del fútbol de féminas.

Jugadoras de un «deporte inferior» llenando estadios. Televisiones con partidos en horarios prime time, patrocinadores por doquier e instalaciones al nivel de gran acontecimiento. Era el tercer mundial femenino que organizaba la FIFA en su historia, tras el primero en 1991 (China) y el posterior en Suecia (1995).

En el de Estados Unidos hubo mejoras importantes. Participaron más equipos -cuatro grupos formados por cuatro selecciones- y se logró un protagonismo pleno de la mujer en el arbitraje. El 100% de los partidos estaban cubiertos exclusivamente por árbitras, cuando en la primera edición fueron solo 6 y hasta 1995 no se vio a una mujer pitar una final.

Así estaba el Estadio Rose Bowl el día de la final (Getty)

La cobertura mediática tuvo impulso grandilocuente. Según datos oficiales de la FIFA, hubo casi 2.500 medios acreditados. Los 32 partidos se vieron en abierto por televisión y la audiencia llegó hasta los 40 millones de espectadores. El dato de asistencia en la final es impactante, pero si lo extrapolamos a la media de aforo por partido, queda una visión esperanzadora. Exactamente 37,319 almas de media en cada partido. «El fútbol femenino no mueve masas», ¿seguro?

El legado de ‘The 99ers’

La generación del 99. Nacía justo cuando el quinto penalti besó la red y Estados Unidos era bicampeona del mundo. La responsabilidad (y el orgullo) de meterlo fue para Brandi Chastain. «Locura momentánea. Pensé: «Dios mío, este es el mejor momento de mi vida en un campo de fútbol«». Anotó e hincó rodillas en el césped. Se quitó la camiseta y desahogó su felicidad con gritos. Y ojos cerrados. Los flashes disparan. La celebración más icónica captada por una cámara.

Poratada de la revista Sports Illustrated, 12 de julio de 1999  (Sports Illustrated)

Antes, la portera Briana Scurry paró el disparo a la derecha de la china Ying Liu, que falló cual Roberto Baggio. Mismo estadio y mismo destino cruel. Antes, en la prórroga, la centrocampista Kristine Lilly salvó un gol cantado bajo palos. Las norteamericanas estaban destinadas a ganar y no fue caso aislado. Habla su palmarés. Tres veces campeonas, un subcampeonato y terceras en tres ocasiones. Siempre en el podio, en todos los mundiales. Pero… ¿por qué Estados Unidos domina el fútbol femenino?

Oportunidades desde la base. En el país del soccer hay una ley que lucha por la igualdad de condiciones. Se llama ‘Title IX‘ y asegura que haya equidad en el trato a mujeres y hombres en el ámbito deportivo. Así, los dos sexos tienen acceso a las mismas ventajas (material, promoción, instalaciones, viajes, dietas…) desde edades estudiantiles y pasando por las universidades.

La Copa del Mundo de 1999 sigue siendo el ejemplo a seguir. En un entorno donde el béisbol, el fútbol americano y la NBA eclipsan la parrilla deportiva, en el soccer reinan ellas. Pero, como dice Julie Foudy, presente en la selección triunfadora en el ’99, «han hecho falta 20 años para que aquello dé sus frutos. Pero aún quedan muchas barreras que derribar».

Mejores momentos USA vs. China – Final del Mundial EEUU ’99  (FIFA)

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