Jägermeister, la bebida alcohólica que modernizó el fútbol


¿Cómo es posible encontrar relación entre el balompié y un licor de hierbas? Impensable hasta el año 1973, cuando la archiconocida empresa alemana Jägermeister tuvo la visión de invertir en el deporte rey. Y de manera fuerte, además. El equipo elegido fue el Eintracht Braunschweig, campeón de la Bundesliga en 1967 y en serios problemas económicos por asuntos de amaños.

El objetivo de Jäger como empresa era aumentar su imagen, reputación y ventas. Por lo que su dueño, Günter Mast, se puso en contacto de inmediato con el presidente del Eintracht. La oferta fue tajante: 100.000 marcos al año (unos 28.000 € al cambio) por llevar el logo de Jägermeister en la parte delantera de la camiseta. Debido a la necesidad del club de recibir dinero, aceptó sin dudarlo.

Paul Breitner, campeón del mundo con Alemania y leyenda del Real Madrid en los 70, posando con la mítica camiseta del Eintracht. Allí jugó una temporada (1977-1978)

 

A partir de este contrato de patrocinio, el Eintracht Braunschweig luciría el ciervo con la cruz, seguido del nombre de la marca a tamaño muy visible. Pero no todo fue tan fácil, pues la Federación Alemana de Fútbol (DFB) trató de impedirlo justificando que el logotipo podría afectar a los colores del propio club. El presidente del conjunto germano decidió dejarlo en manos de la democracia: los propios aficionados debían elegir si llevar o no publicidad. Con 145 votos a favor y solo 6 en contra, el Eintracht se convertía en el primer equipo de la historia en llevar patrocinador en su elástica.

Desde un principio, empresa y club ya compartían geografía -pues ambos pertenecen al Estado Federal de la Baja Sajonia– pero la presencia del logo en la camiseta hizo que estrechasen un vínculo mayor. Hasta el punto que el ciervo quiso agrandar su presencia planteando un cambio de nombre al equipo, para pasar a llamarse ‘Eintracht Jägermeister’. Para desgracia de sus empresarios, la federación alemana lo impidió.

El licor de hierbas que revolucionó el fútbol (ksta)

El inicio de la esponsorización

En 1985, pese a la gran apuesta deportiva de la multinacional alemana con el Eintracht, el equipo no se mantuvo competitivo. Cuando descendió de categoría, Jägermeister dejó de ser patrocinador. Sin embargo, la acción del famoso licor de hierbas abrió un camino en el mundo del fútbol. La publicidad es una importante fuente de financiación para los clubes, y fue demostrándose año tras año.

Por ello, a partir de los setenta iban sumándose cada vez más equipos que decidieron vestir con publicidad, como el Hamburgo con el vino Campari. Hoy en día es muy complicado ver un club que no lleve algo de publicidad ocupando la camiseta o pantalón de sus jugadores. Ya incluso se ha convertido en parte esencial del fútbol. ¿Qué sería de un Barça sin Unicef, un Arsenal sin O2 o la Fiorentina retro sin Nintendo?

Jäger, licor fuerte (tanto que lo usaban las tropas nazis en la II Guerra Mundial como desinfectante y anestésico) que amas o odias, sin escala de grises. Pero puede presumir de ser el primero en dejar su huella en el fútbol como patrocinador. Esta vez, el alcohol y el fútbol si fueron compatibles.

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