Gravesen… ¡quién te ha visto y quién te ve!


¿Quién no recuerda a Thomas Gravesen? Un tipo de lo más peculiar nunca visto en un terreno de juego. Su llegada al Real Madrid en el mercado invernal de 2005 por 3 millones y medio fue para cubrir la marcha de Makelele en el mediocentro defensivo. En sus dos años como complemento de ‘los galácticos’ no dejó un gran nivel futbolístico, pero con su condición de personaje se ganó a toda una afición. Carácter, intensidad y dureza. Un tipo único, que no dejaba pasar ni una.

Pero, ¿qué ha sido del mítico creador de la gravesinha? El autor de una de las fintas más arriesgadas de la historia -con posibilidades muy serias de romperse la rodilla- se retiró en el año 2009, cuando a sus 32 años se encontraba sin equipo. A partir de aquí, finalizaba su carrera futbolística y daba comienzo la gestión de su nueva vida. Él lo tenía claro, tenía que administrar bien todo el dinero ganado como futbolista. Y vaya que si lo hizo. Comenzó a invertir en varias empresas y su patrimonio no dejaba de crecer año tras año.

La ‘gravesinha’, delicatessen del gran Thomas Gravesen

Varios medios en Dinamarca aseguran que el exjugador tiene una fortuna superior a los 100 millones de euros, y lleva una doble estancia entre su ciudad de origen, Velje (Dinamarca), y su lugar para hacer caja: Las Vegas. El mediático centrocampista frecuenta muchísimo los casinos de la ciudad más grande de Nevada. La ruleta, el black jack o el póker lo han conducido a una lujosa vida de derroche y farándula. Por todo lo dicho, puede afirmarse que Gravesen es millonario. 

Su etapa acabó coronándose como uno de los jugadores más mediáticos, recordado siempre por sus locuras dentro y fuera del césped. Un claro ejemplo son los episodios que contó un excompañero suyo del Everton, McFadden:

Una vez trajo una pistola de paintball al entrenamiento y empezó a disparar a todo el mundo. Incluso otro día, Gravesen apareció con fuegos artificiales y un gran cohete y disparó hacia los fisios, que estaban corriendo con los jugadores lesionados

Su hiperactividad y el ser tan irascible provocó que Capello lo descartara del Madrid en la pretemporada de 2006, después de que llegara a pelearse con Robinho en un entrenamiento. Tal fue la entrada a destiempo que le hizo al brasileño, que este respondió soltando el puño y desencadenando la polémica. Gravesen terminó saliendo al Celtic para terminar su andadura como deportista con el regreso al Everton, último equipo antes de convertirse en un millonario con una vida de estrella de rock.

 

Así arreglaron un lance del juego los dos madridistas, Robinho y Gravesen. A puñetazo limpio (Getty Images)

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *